Vaso campaniforme

Calcolítico (2500-2000 a.C.)
Arcilla

Entre el III y II milenio a.C. en Europa aparece un tipo de cerámica peculiar, muy extendido geográficamente: desde el centro continental hasta la península ibérica, incluyendo las islas británicas, Sicilia y Cerdeña. Las piezas más abundantes y características son los vasos con forma de campana invertida, de donde proviene el nombre de campaniforme.

Modelados a mano y decorados con motivos geométricos, presentan una buena cocción, lo cual nos indica que los alfareros del calcolítico habían alcanzado cierto nivel tecnológico en el control de la temperatura del fuego. La calidad resultante, unida al cuidado puesto en su ornamentación, convierte a estos vasos y a otros recipientes en artículos de lujo.

La alfarería campaniforme se ha encontrado sistemáticamente en sepulturas junto a otros utensilios valiosos como puñales de cobre, brazales de arquero y objetos de oro y de ámbar. Por ello, se la considera como un símbolo de prestigio, poder y estatus en unas comunidades que empiezan a estratificarse socialmente.

El vaso que se expone en el Museu de Belles Arts de Castelló procede del yacimiento de “Vil•la Filomena” (Vila-Real) y se encuentra en muy buen estado de conservación. La decoración se desarrolla en franjas concéntricas alrededor de la pieza, alternando rayados oblicuos con franjas vacías (estilo paneuropeo o internacional). Estas decoraciones se han realizado sobre la arcilla blanda mediante incisiones y con peine. Aunque en este ejemplar no puede apreciarse, generalmente, las incisiones se rellenaban con pasta blanca, dando la impresión de que los motivos ornamentales habían sido pintados.